PROCESIÓN DE LAS PANATENEAS

La linea en rojo nos muestra el itinerario de la Procesión
Panatenaica. Las Panateneas eran las principales fiestas religiosas
en Atenas, en honor de Atenea, la diosa de la Ciudad. El homenaje a Atenea tenía
dos fases: las Pequeñas Panateneas, que se celebraban cada año en pleno
verano y las Grandes Panateneas que se celebraban cada 4 años e iba
acompañadas de los denominados juegos panatenaicos, comunes para toda el
Atica. Los juegos, en los que unicamente participaban los ciudadanos del Ática,
duraban cuatro días y abarcaban torneos musicales, prueba atléticas, pruebas
de pista, el pentatlón y la lucha. Tambien había competiciones ecuestres que
se celebraban extramuros. El quinto día de las Panateneas se
celebraba una fiesta nocturna con música, canto y baile. Al día siguiente se
celebraba la Gran Procesión. Ese día la muchedumbre se congregaba en la
puerta del Dipilón antes del amanecer y
emprendían la marcha con las primeras luces. A la cabeza de la procesión iban
las arrefóras (cuatro muchachas de familia noble), las cuales portaban
el Peplo para Atenea, junto con la sacerdotisa de Atenea y un
gran séquito de mujeres que portaban regalos. A continuación iban los
oficiantes de los sacrificios seguidos por los victimarios, que conducían los
animales para el sacrificio (cien vacas y algunas ovejas). Más atrás iban los metecos
(residentes extranjeros) y los músicos que tocaban la flauta y la cítara.
Además del peplo que portaban las arréforas, había tambien un Gran Peplo que
estaba suspendido de las vergas de un barco montado sobre ruedas. La procesión
discurría por la ancha Vía Panatenaica y atravesaba el ágora
para subir por la colina hacia la Acrópolis. Allí giraban hacia la izquierda,
justo antes de llegar al Eleusino, rodeaban su extremo oriental y
retornaban a la Via Panatenaica, apelotonándose en la cuesta que sube al
collado que separa la Acrópolis del Areópago.
La procesión se detenía delante de los Propileos mientras se ofrecían
sacrificios en el Areópago y en el altar de Atenea Higía. Las
mejores novillas se dedicaban a Atenea Niké (la Victoria) y Atenea
Políada (la Defensora).
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